Los Hamong, la
etnia olvidada
Chung Ly Thi se levanta cada día a las cinco de la mañana, con la humedad fría adherida a la ropa y a la piel. Es la misma niebla persistente que flota sobre Low Chai, el pueblo hmong del norte de Vietnam que vive entre las terrazas de arroz y el turismo que las atraviesa. Se viste sin hacer ruido, desayuna deprisa y se ajusta a la espalda una mochila de tela. Dentro, su hijo de seis meses. Luego cruza los arrozales inundados, paso a paso, hasta llegar a la parada del autobús que la llevará a Sapa, punto de partida de casi todos los trekkings turísticos.
Ese día ha decidido ir en bus. Otros, en cambio, camina más de quince kilómetros diarios, rastreando senderos y miradas, buscando turistas dispuestos a ser guiados. Hay jornadas de fortuna, en las que algún grupo la contrata. Otras, regresa con las manos vacías. En los días más ingratos deambula por Sapa ofreciendo la artesanía que confecciona por las noches, cuando el pueblo duerme y su hijo por fin descansa.
La cultura del esfuerzo y del sacrificio que habita en Chung Ly Thi no es solo suya. Le llega de lejos, de generaciones anteriores. A finales del siglo XVIII, el pueblo hmong quedó atrapado en un conflicto con China y, tras un éxodo forzado, se dispersó por Asia y otros rincones del mundo. Hoy, en Vietnam, los hmong conforman una de las minorías étnicas más numerosas.